Funciones ejecutivas en epilepsia




Las funciones ejecutivas son habilidades neurocognitivas que apoyan y coordinan reflexivamente el control de otras funciones del cerebro.

En general, las funciones ejecutivas incluyen habilidades como: gestión del pensamiento, la emoción y la acción, que permiten la adaptación del comportamiento de una persona en función de las circunstancias, para desarrollar acciones deliberadas o desarrollar razonamientos.


Las funciones ejecutivas están relacionadas con la capacidad de planificar y coordinar una acción intencional, mientras se monitorea esta actividad, inhibiendo distractores y enfocando la atención en la tarea que se está realizando, y en caso de ser necesario actualizando la acción. Las funciones ejecutivas se pueden comparar con el director ejecutivo del cerebro (un director ejecutivo es la máxima autoridad de la gestión y dirección administrativa en una organización o institución).

Los neurocientíficos y psicólogos han estudiado qué habilidades ayudan a las personas a prosperar, entre las que se encuentran:

- las habilidades inhibitorias (esto es, la capacidad del ser humano para inhibir o controlar las respuestas impulsivas (o automáticas), y generar respuestas mediadas por la atención y el razonamiento)

- una mayor flexibilidad cognitiva (esto es, la capacidad que tiene nuestro cerebro para adaptar la conducta de la persona y nuestro pensamiento a situaciones novedosas, cambiantes o inesperadas)

- mayores habilidades para monitorear y actualizar la actividad,

- mejor memoria de trabajo (esto es, el conjunto de procesos que nos permiten el almacenamiento y manipulación temporal de la información para poder realizar tareas cognitivas complejas como entender el lenguaje, la lectura, las habilidades matemáticas, el aprendizaje o el razonamiento. Este es un tipo de memoria a corto plazo)


Algunas de las funciones ejecutivas más destacadas por su relevancia en muchos ámbitos de la vida y por su especial presencia como factor mediador en los contextos educativos son:


  • El control inhibitorio

  • La memoria de trabajo

  • La flexibilidad cognitiva


Por lo tanto, la capacidad de resistir a la interferencia creada por los estímulos de nuestro entorno que distraen, mientras se dirige la atención al desempeño de una tarea, es una función ejecutiva primaria. De manera similar, la capacidad de almacenar un número finito de elementos en la memoria de trabajo, y operar con ellos en función de las necesidades del contexto, es otra habilidad fundamental dentro de las funciones ejecutivas. Finalmente, la capacidad de alternar entre tareas de una manera consciente y flexible, para responder a las demandas del entorno es una capacidad básica dentro de las funciones ejecutivas.


El dinamismo del sistema de función ejecutiva es muy alto, y es importante comprender el papel mediador de las habilidades cognitivas en los procesos de aprendizaje, tanto en situaciones normales como en contextos anómalos, ya que una alteración externa puede tener consecuencias imprevisibles para el sistema cognitivo humano. Asimismo, la intervención explícita sobre las funciones ejecutivas mediante entrenamientos cognitivos puede conducir a una mejora en el desempeño cognitivo de las personas.


En lo que respecta a las personas con epilepsia, se han encontrado posibles alteraciones en el sistema de funciones ejecutivas, resultando para los niños en un detrimento (o daño) del rendimiento académico, para los adultos en una disfuncionalidad cognitiva y, lo que es más importante, una disminución en la calidad de vida.


¿De qué manera se ven comprometidas o alteradas las funciones ejecutivas en las personas con epilepsia?


Numerosos estudios han destacado el papel fundamental de las funciones ejecutivas en diferentes formas de epilepsia, en diferentes grupos de edad. Así, existe un amplio consenso en la literatura científica sobre la implicación que tiene el componente cognitivo en grupos de pacientes con epilepsia. Varios estudios han demostrado que los pacientes con epilepsia focal tienen peor capacidad de planificación y peor memoria de trabajo que el grupo de control, y numerosos estudios explorando pacientes con epilepsia de lóbulo temporal y frontal han mostrado una disfunción ejecutiva global. De hecho, los problemas en las funciones ejecutivas relacionados con diferentes tipos de epilepsia se han generalizado a la epilepsia mioclónica o síndrome de Dravet, entre muchos otros subtipos. En términos generales, los estudios más recientes muestran claras disfunciones ejecutivas en todos los componentes de esta estructura, en población infantojuvenil y adulta con epilepsia, viéndose afectadas las habilidades de inhibición y actualización de la información, además de la memoria de trabajo y la capacidad de flexibilidad cognitiva anteriormente mencionadas.


Siendo este el caso, es absolutamente necesario obtener un perfil cognitivo adecuado en los diferentes tipos de epilepsia con el fin de establecer vínculos que relacionen la patología con los síntomas cognitivos que puedan servir como primeros indicadores de la enfermedad en cada uno de los grupos de estudio. Por lo tanto, el funcionamiento ejecutivo es una estructura crucial para comprender el impacto de la patología en el desempeño cognitivo-conductual de las personas con epilepsia. Los resultados publicados en la literatura son muy concluyentes a este nivel: la disfunción ejecutiva es un fuerte predictor de la mala calidad de vida de las personas con epilepsia.


No obstante, cabe recordar que un entrenamiento explícito de las funciones ejecutivas puede derivar en una mejora del desempeño de las personas con disfunción cognitiva, y, por tanto, el entrenamiento cognitivo puede ser una herramienta exitosa de intervención para las personas con epilepsia.



Prof. Dr. Jon Andoni Duñabeitia

Catedrático de la Universidad Nebrija

Director del Centro de Ciencia Cognitiva – C3

Científico de Impulso Cognitivo S.L.


Twitter: @jdunabeitia

Web: https://jonandoni.com

E-mail: jon.andoni@impulsocognitivo.com



Este material fue escrito por el Prof. Dr. Jon Andoni Duñabeitia y editado por Espacio Epilepsia, para ver el artículo original haz click aquí