Una mamá artista y emprendedora cuenta su experiencia con la epilepsia y cómo supera sus miedos ayudando a otros: "La epilepsia no me quita la libertad"

June 20, 2017

 Nati es artista, narradora, y principalmente mamá. Ella tiene epilepsia refractaria desde niña, pero no deja que la limite en sus sueños.
Aquí relata cómo superar el miedo ayudando a otros. 💛  🎨   🌸

 

 

Nati es comunicadora social, acuarelista, tejedora, narradora y escritora de cuentos para niños y ancianos. Además tiene una página de epilepsia, Epilepsia en el Camino, donde relata sus experiencias y nos inspira con frases y diseños.

 

Nati vive en Los Cocos, un pueblo de las sierras de Córdoba, y convive con la epilepsia desde que tiene 3 años. Está casada con su novio de la adolescencia, con quien formó una familia hermosa con cinco hijos. 

 

Emprendedora incansable, Nati ideó el proyecto "De Manos y de Palabras" donde desde su pasión por tejer formó un proyecto que involucraba a tejedoras, productoras, e instituciones como la Facultad de Diseño Industrial de Córdoba y el INTI.

 

Los invitamos a leer una nota que escribió hace unos años para la revista Sophia donde cuenta sobre sus proyectos, su experiencia con la epilepsia y su familia.

 

Además, compartimos el video de la charla Tedx “Del vacío a la plenitud.” donde cuenta con mucha franqueza y simpatía la experiencia de la superación del miedo. Nati relata cómo mediante la búsqueda de nuestros propios talentos y la ayuda a los demás pudo superar situaciones difíciles relacionadas a la epilepsia y a situaciones personales.

 

 

Charla Tedx de Natalia Spina

 

 

 

 

Hilando sueños en la serranía

 

Me llamo Natalia Spina, tengo treinta y ocho años, soy de la ciudad de Córdoba, hija mayor de siete. Estudié Ciencias de la Comunicación, hice mucho teatro, guitarra, me encanta tejer y adoro escribir. Estoy casada hace diecisiete años con mi novio de los quince y tenemos cinco hijos: Sofía (16), María (15), Lucía (10), Clemente (7) e Ignacio (4). Ellos son… nuestra vida, nuestro sueño regalado con creces.  Van al colegio San Pablo, en La Cumbre donde decidimos venir a vivir hace nueve años. Más exactamente, vivimos en Los Cocos, a nueve kilómetros de La Cumbre. De aquí es Guille, mi esposo, y mi mamá.  Disfruto intensamente de vivir, aprender cosas nuevas y concretarlas aunque a veces me da pánico que por abarcar tanto caiga en la mediocridad…  

 

Creo firmemente que soy así gracias a la epilepsia, con la que convivo amablemente desde los tres años. Esta enfermedad toma repentinamente el control de mí misma, pero no me quita la libertad. Libertad de abrir caminos, buscar oportunidades, encontrarlas y ejecutarlas lo mejor posible, compartiendo con otros el hacer. Libertad de buscar qué  es lo que Dios puso en mí, simple y claramente  porque soy creada a su imagen y semejanza.

Gracias a esta enfermedad, que nunca viví como una condena, vivo siempre alerta… para no perderme nada.  Dios, sólo Él, nos dio (a mí y a mi compañero) Fe y seguridad para tener a los chicos, que supuestamente no iba a poder tener…  

 

Y así tantos milagros cotidianos que seguramente muchos tienen y a veces, no se dan cuenta.

Actualmente, soy la Secretaria de Turismo, Cultura y Deporte de este pueblo pero… mi alma está en este proyecto convertido en el “Camino de la Lana”, un circuito productivo que ayudé a gestar, y que hoy quiero compartir con ustedes.

 

Como les decía, me encanta tejer. Siempre tengo varias canastas con distintos tejidos dando vueltas por la casa. Mamá me decía que, si alguna vez se me pierde algún chico, “van a saber que es tuyo porque siempre les cuelga en alguna parte, una hebrita de lana”.  Cuando nos vinimos a vivir aquí soñaba con tener algún emprendimiento donde trabajar con otras mujeres.

 

Y un día, mientras tejía  ponchos color atardecer, me pregunté: “¿Y si pido un crédito  para comprar materia prima para hacer gorros para el rally internacional que se realiza en La Cumbre todos los años?” Envié al Ministerio de Producción  de Córdoba uno de esos formularios que ofrecen en la tele para los que podrían desde su casa producir dulces o ladrillos o cualquier cosa.

 

Mientras esperaba que llegara el sí del crédito (que se aprobó y llegó en el mejor momento),  me llamaron del Museo “La Loma”, lugar donde se centran las actividades culturales del pueblo.

Se convocaba a todos aquellos interesados en hacer algo textil. Dije que no podía,  que estaba con bebé chiquito amamantando y que los demás eran inquietos. Recibí por respuesta: “Vení que entre todas te ayudamos”.

Cinco mujeres, conocidas entre ellas, sabían hilar. Pero querían ver cómo hacer para que esta actividad les resultara redituable a todas. Fue entonces donde decidieron pedir asesoramiento al I.N.T.I. (Instituto Nacional de Tecnología Industrial).  

 

 

Ellos enviaron la inquietud a un Coordinador que se encargó de observar. Era el 2002 y había una gran desocupación  pero  también había una mujer con unas cuantas ovejas cuya lana era quemada o utilizada para rellenar caminos, y una necesidad real de las mujeres que estaban en sus casas, con sus chicos, sin trabajo.

Empezaron las convocatorias desde cada localidad, desde Huerta Grande, pasando por Villa Giardino, La Punilla, Los Cocos, Capilla del Monte y San Marcos Sierra. Se realizó una exploración de ruecas de la zona y se llevaron a la Facultad de Diseño Industrial de Córdoba, donde diseñaron otra que anulaba los obstáculos que se presentaban al hilar y optimizaba las cualidades favorables.

 

Aprendimos a usarla y a escuchar lo que nos decía  nuestro coordinador, Daniel Biagetti.  Acá lo importante era concientizar a todas de que todo lo que se vende en la vida es el TIEMPO  y que debíamos cronometrar cuánto nos llevaba hilar un kilo o tejer una prenda. Pondríamos un valor a la hora de trabajo.  Segundo, hacer ver que el sillón al lado de la salamandra, o frente a la tele viendo una novela, era nuestro TALLER. Y tercero, que no podría crecer esto si no había un compromiso de interés en nosotras como personas y respeto y cuidado por el diseño de cada una.

Era una cuestión… "de Manos y Palabra”, y así se llamó nuestra organización.

 

 

 

Ahora somos un equipo de alrededor de cien personas entre las cuales están todos los eslabones de esta cadena textil artesanal: las que tienen ovejas, los que lavan, los que tiñen, los que hilan, los que tejen, los que venden, los que enseñan a abrir caminos en otras provincias.

 

Hemos ganado premios Nacionales y Menciones Internacionales en Concursos sobre Prácticas sociales a Cielo Abierto, y salimos en varios medios gráficos y televisivos.

Una tarde, yo estaba muy bien porque hacía tres días que no tenía mis “cortocircuitos”. Había visto hacía tiempo el primer programa de Argentina para Armar conducido por María Laura Santillán, y  comentado a mi esposo, “Un día estaré sentada en ese asiento al lado de ella”. Ya era tiempo de dejar de juntar papeles para mandar, era hora de contar lo nuestro.

 

Desde un sillón en mi galería, luego de haber despachado los chicos al colegio, con un  broche y un tecito, tomé el teléfono y llamé.  Treinta horas más tarde estaba sentada al lado de la conductora, participando de un programa titulado “Los que apuestan por sus pueblos”.  Cuando me presenté ante el productor por teléfono, le expuse lo más rápido posible quiénes éramos, y él me dijo que grabarían en dos días ese programa, con título tan apropiado, y que tenían un lugar vacante en la mesa… Me reservaron pasajes en avión y hotel, para hospedarnos en Buenos Aires hasta la grabación del día siguiente.

Allí estuvimos con Guille, quien me acompaño. ¡Lo pasamos espectacular!

 

Hoy les escribo porque ustedes escriben de y por las mujeres. Escribo por mi alegre vida y la de todas estas mujeres que desde aquí, desde las sierras cordobesas, me hacen tanto bien e hilan una propia y a la vez común historia.

¿Quién me puede decir que Dios no nos vive dando sorpresas si después de caer miramos hacia arriba?

 

¿Me permiten contarles algo más? Hace unos meses creé un blog literario para mujeres que no tienen tiempo de ir a un taller pero a las que les encanta escribir, como a mí. Aquí les enlazo algo que escribí, como parte de la consigna de relatar "la arqueología personal" de cada una, y que cuenta algo más sobre mis amores y mi historia. Las invito a sumar las suyas…! 

 

Natalia Spina
 

 

 

 

 

Para conocer más acerca del proyecto "De Manos y de Palabras", pueden ver este video:

 

 

 

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Referencias:

 

- “Hilando sueños en la serranía”, Sophia Online, http://www.sophiaonline.com.ar/hilando-suenos-en-la-serrania/

 

Videos:

 

- "Del Vacio a la plenitud", Natalia Spina, https://www.youtube.com/watch?v=TfKpI2SBuC4&feature=youtu.be

 

- "El Camino de las Lanas", Canal INTI, https://www.youtube.com/watch?v=UST4yjV8xes

 

 

 

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